Benjamín Lana hace una reflexión para XL Semanal sobre como en la era digital, una imagen impera por encima de los sentidos del gusto y el olfato hasta en cocina. Esta importancia de “lo bonito” tiene mucha relación con la manera que nos alimentamos, especialmente si queremos recuperar la salud digestiva cuando sufrimos SII SIBO e Intolerancia a la fructosa.
A todos nos gustan las cosas bonitas pero, si algo aprendí cuando empecé a cambiar mis hábitos alimenticios con la intención de recuperar mi maltrecha salud digestiva es que:
Las comidas cuanto más sencillas y con menos ingredientes sientan mejor.
No importa que el plato sea feo por su sencillez, nuestro estómago no lo tendrá en cuenta. A continuación te contaré mi experiencia personal para que entiendas porque es importante esto si quieres empezar a recuperarte de SII SIBO e Intolerancia a la fructosa:
Yo tengo cierta tendencia a los excesos y así lo reflejaba mi cocina: salsas contundentes con harinas, chorros de vino por aquí, cerveza por allá, pastillas de caldo, etc… Todo tipo de mezclas imposibles, quizás, porque los ingredientes que empleaba no eran demasiado buenos y era la única manera de conseguir que el plato tuviese sabor.
Cuando mi salud empeoró y casi no podía comer de nada sin tener que salir corriendo a visitar a mi amigo íntimo el wáter, empecé a valorar la cocina de mi madre, únicamente algunos de sus platos eran tolerados por mi maltrecho intestino. ¿Cuál era su truco? Pues obviamente la sencillez, el uso de los alimentos justos y necesarios, eso sí, bien cocinados. Así mi cuerpo, aún estando afectado por una permeabilidad intestinal terrible y una disbiosis de aúpa que me provocaba malabsorción de la fructosa y sensibilidad a al gluten no celiaca, mi cuerpo no tenía que lidiar con un montón de agentes extraños que se colaban entre los enterocitos del intestino.
¿Y sabes qué? con esta vuelta a la sencillez me he dado cuenta que, hasta los 34 años no conocía el verdadero sabor de la mayoría de los alimentos porque, la cocina demasiado elaborada y los productos ultraprocesados habían adormecido mis papilas gustativas. Ahora disfruto mucho más de la comida, he reeducado mi paladar y puedo afirmar que no he probado carnes asadas más ricas y tiernas que las de mi madre, sin más truco que el largo tiempo de cocción, con AOVE, laurel, zanahoria y un poquito de cebolla rehogada, ¡sin chorrito de vino ni nada!. Seguro que este plato acompañado de unas acelgas no se hará viral en redes pero te ayudará a reconciliarte con tu microbiota y a sellar tu intestino.
Comer es un placer y si sufres de SII SIBO e Intolerancia a la fructosa no debes venirte a abajo pensando que has de renunciar a ello. Que tus platos sean sencillos y feos no significa que dejen de ser deliciosos, te prometo que gracias a ellos irás recuperando vitalidad y aprenderás a valorar los sabores como jamás lo habías hecho. ¿No te parece acojonante? Pues sí, te lo juro, no olvidaré jamás el sabor de mi segunda primera vez probando una pera o una simple manzana, después de meses de restricciones para recuperar la tolerancia a los alimentos ricos en fructosa, me caían las lágrimas, simplemente INCREIBLE!
¿Te animas a preparar algo feo y rico para comer? si tienes alguna idea, por favor, dímela y la compartimos y si quieres saber más sobre dieta y alimentación como parte fundamental del tratamiento de tus trastornos intestinales no dejes de visitar el artículo SIBO e Intolerancia a la fructosa, La dieta definitiva.
.-) Ciao

