Como buena paciente de SII, SIBO e Intolerancia a la fructosa he vivido el terrible momento en el que sales de la consulta del médico con una lista de alimentos prohibidos.
Esta suele ser una lista “ESTÁNDAR” para “ SIBO”, “Intolerancia a …” y lo peor de todo, cuando empiezas a buscar en Internet para dar respuesta a la gran pregunta ¿y Ahora que como? encuentras miles de listas que no coinciden con la de tuya.
A continuación os dejo el primer video que he creado en mi recién estrenado canal de Youtube explicando de manera resumida mi opinión al respecto. Está basada en mi experiencia personal y no es una verdad absoluta, por eso estoy abierta a conocer vuestra opinión y poder así sacar conclusiones más ajustadas a la realidad.
Me gustaría aclarar que , obviamente, al principio de un tratamiento, las dietas restrictivas son una herramienta útil para reducir inflamación y sintomatología pero, nunca deben convertirse en un hábito mantenido en el tiempo.
El error de muchos profesionales es pautar estás restricciones, de manera general y mantenida en el tiempo, como si esa fuese una solución. Sin personalizar, sin realizar seguimiento y sin formar al paciente en las bases de la nutrición que todos deberíamos tener claras para no cometer errores ” de libro” que con el tiempo se pagan caros.
Aún recuerdo mi cara de idiota al salir del digestivo con una lista infinita de alimentos con alto contenido en fructosa que, según el médico, “debía retirar para siempre”. Lo pienso ahora y me pongo a temblar, tenía veintipico años y según este, ya no debía probar una pieza de fruta, legumbre u hortaliza, el resto de mi vida!!!. Está claro que estas recomendaciones me catapultaban directa a un cáncer de colon y así convertirme en su cliente fijo al cabo de unas décadas.
Por difícil que resulte, debemos entender que los cambios en la alimentación deben ser una oportunidad para aprender a cuidarnos, explorar nuevos alimentos y disfrutar de la comida y la cocina en casa.
Ver la situación desde la perspectiva de la oportunidad en lugar de desde la restricción es clave.
No quiero ser una ilusa, se que esta experiencia es dura y supone grandes retos, pero la manera de enfrentarnos a ella es determinante en nuestra recuperación. Para mi, algo cambio en la manera de relacionarme con mi cuerpo y mis intolerancias cuando empecé a cogerle el gusto a: hacer la compra, buscar nuevos alimentos aptos para mi, idear recetas nuevas adaptadas,…Es decir, ver la situación desde el modo ” vaso medio lleno” en lugar de ” vaso medio vacío”, desde la oportunidad de explorar nuevos alimentos, formas de cocinado, etc…en lugar de desde la limitación y la restricción de listas infinitas de alimentos que no podía comer.
Para esto ayuda mucho cogerle gustillo a la cocina, cambiar ciertos hábitos sociales, quizás dejes de ir a cenar tanto fuera pero, ¿ porque no invitas a tus amigos o familia a casa para probar tu nueva receta? está claro que esto te cambia la vida, pero no para mal en todos los sentidos.
Los que más me conocéis , sabéis que si que tengo ciertas “reglas” respecto a la restricción de alimentos. Más bien los considero ” productos alimentarios” , aquellos que no consumo y que de manera general, podemos incluir como los únicos que (con matices) debemos alejar de nuestra alimentación si sufrimos patologías digestivas. Os dejo aquí el enlace a ellos por si os entra el gusanillo de saber más.
Nada más por hoy, recuerda que comparto recetitas y otros consejos en mi perfil de Instagram y que estoy deseando conocerte.
Un abrazo, hasta la próxima!!
Ciao

