#SIBO archivos - https://www.cestadecolores.com/tag/sibo/ Comparto mi experiencia con el: SIBO,SII, sensibilidad al gluten no celíaca & Intolerancias alimentarias. Mon, 18 Dec 2023 13:52:49 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=6.9 https://i0.wp.com/www.cestadecolores.com/wp-content/uploads/2021/04/cropped-210309-Logo-negro_page-0001-1.jpg?fit=32%2C32&ssl=1 #SIBO archivos - https://www.cestadecolores.com/tag/sibo/ 32 32 190315982 Guía de supervivencia: Navidad con SIBO https://www.cestadecolores.com/guia-de-supervivencia-navidad-con-sibo/ Fri, 15 Dec 2023 15:48:39 +0000 https://www.cestadecolores.com/?p=801 Villancicos, el puesto de castañas, las colas para comprar lotería, las luces de colores, los mercadillos, un brindis,… La Navidad, …

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Villancicos, el puesto de castañas, las colas para comprar lotería, las luces de colores, los mercadillos, un brindis,… La Navidad, esa época festiva en la que todos nos reunimos para celebrar, muy vinculada a la familia y al reencuentro con viejos amigos. Se presupone feliz pero para muchos de nosotros, cuando sufrimos Sibo e intolerancia a la fructosa, celiaquía, sensibilidad al gluten no celíaca o cualquier otra patología digestiva, puede convertirse en una auténtica pesadilla. Por eso he pensado que pueden ser de utilidad algunos consejos que me han ayudado a mi.

Si padeces o has padecido síntomas relacionados con el Sibo e intolerancia a la fructosa, o quizás aún no te lo han diagnosticado pero te sientes indentificad@ con el diagnóstico de Síndrome de Intestino Irritable, es más que probable que me entiendas cuando afirmo que las Navidades pueden ser una auténtica pesadilla.

Durante mis primeras Navidades tras el diagnóstico de Sibo e Intolerancia a la fructosa llevaba meses haciendo una dieta bastante restrictiva y tocaba enfrentarme a la cena de empresa, comida de amigos y familiares. Estas situaciones a priori de celebración y que por mi carácter abierto siempre me habían resultado agradables, empezaron a generarme bastante ansiedad ¿Que iba a comer?, ¿Que cara pondrían los demás al ver que no iba a beber alcohol?,¿Cómo podría explicar sin parecer un perro verde que no podía probar ese plato delicioso? y lo más importante ¿no me pondría mala a morir?.

Es curioso, pero cuando una persona pasa por una cirugía, nadie se cuestiona que su alimentación debe adaptarse a su estado de salud. En cambio, con las intolerancias alimentarias, SIBO, celiaquía,… se suele empatizar poco. Parecen”problemas menores” e incluso los familiares más cercanos no son realmente conscientes de cómo nos condicionan y acabamos tragando con comentarios del tipo:

Venga mujer, que por un día que te saltes la dieta no pasa nada

“Un poquito de pan no te va a hacer daño”

“No seas tonta, come lo que quieras, mañana haces dieta y ya está”

“Que bajón, si no puedes beber una copa de vino no merece la pena vivir”

Seguro que vostr@s tenéis frases mucho peores que estas 🙁 por desgracia!!

No os podéis imaginar mi careto todas las veces que he escuchado comentarios de este tipo. Me ponía furiosa y maldecía para dentro “…si claro, como tu no tienes que pasar el puñetero día después…” . Finalmente llegaba la tristeza por sentirme desgraciada al no poder disfrutar de las fiestas y toda esta cascada de emociones hacían casi inevitable la aparición de los cólicos, la distensión abdominal, etc…Incluso antes de comer o beber nada.

Teniendo en cuenta que estas fiestas giran en torno a mesas repletas de comida y alcohol, se hace difícil poder dar consejos realmente eficaces para afrontar la situación. Además, dependiendo de la etapa en la que estés, tu alimentación será más o menos restrictiva. Aún así, creo que las siguientes recomendaciones pueden aportarte algo de luz:

  • Proponer tu casa para hacer la comida/cena. Así podrás preparar un menú adaptado que los demás estarán encantados de compartir contigo. No tienes porqué elaborar todo el menú, que los demás lleven otras cosas, pero al menos estarás más tranquil@ sabiendo que ingredientes llevan lo que tu cocines.
  • Opta por elaboraciones sencillas y de calidad. Una carne o pescado al horno no necesita muchos ingredientes para triunfar con un plato delicioso sin tener que añadir mil ingredientes que pueden hacerte acabar con cólicos en urgencias.
  • Además del horno, no dudes en probar la olla de cocción lenta. Si no la tienes, es el momento de pedirla como regalo de Papá Noel y cocinar unas carrilleras de ternera añadiendo simplemente un poco de especias al gusto, vas a flipar.
  • Si por el contrario, te toca ir de invitado a la casa de otro, puedes ofrecerte a llevar algún plato para compartir elaborado por ti. Así aseguras que podrás comer algo sin tener que dar muchas explicaciones.
  • Olvídate de la mentalidad de la “dieta y la restricción”.Comer saludable y adaptado a tus necesidades no supone renunciar al placer de la comida. En mi casa, ejercer de anfitriona se ha convertido en una tradición desde hace años. Me siento más cómoda y los demás también descubren que comer “sin gluten” no significa renunciar a comer rico.
  • Si algún plato no te da seguridad y crees que puede sentarte mal, no te sientas obligad@ a probarlo. Comer algo por obligación genera un estrés añadido que dificulta la digestión. Así alimentos que en tu día a día toleras pueden causarte sintomatología.
  • Los dulces requieren un apartado especial. Si en tu localidad hay algún establecimiento que realiza elaboraciones adaptadas a intolerancias, encarga algo para poder darte el capricho. Si, por el contrario, no lo hay, o tienes ganas de preparar algo por tu cuenta, ponte manos a la obra. Yo misma en mi perfil de Instagram tengo alguna receta de turrón o polvorones y aún mejor todavía, el perfil de Instagram de comiendobien.es tiene montón de ideas adaptadas. También podéis acceder a su blog con un montón de recetas dulces y saladas: https://comiendobien.es
  • La mayoría de nosotros, lo que peor llevamos es tener que dar explicaciones y sentirte el raro de la mesa. No tienes obligación de dar explicaciones, ¿Acaso tú se las pides a esa persona qué ha engordado 10 kg desde la última vez que la viste?. Los demás realmente ven más normal de lo que tú crees tus intolerancias. Puedes decir que no estás muy católico del estómago (un clásico) y que no te apetece comer mucho.No eres el/la único/a en el mundo con problemas digestivos. Disfrutar con una buena conversación, unos bailes con el especial de fin de año de fondo en el salón de tu prima o una tarde pinchando remembers con tus amigos no dependen de lo que comas o bebas. La mesa repleta de comida o el brindis son la excusa para pasar tiempo de calidad con la gente que tú quieres.
  • Tema aparte, el alcohol. Muchos de nosotros decidimos “tomar algo” para no sentirnos fuera del rebaño. El alcohol está tan normalizado que, a veces, si no bebes te sientes juzgado. Esta situación puede generar estrés y por lo tanto, empeorar tus síntomas. Si decides beber algo, fantástico, no te sientas mal por ello. Simplemente asume que puede que ese día y el siguiente vas a estar mal, pero no pasa nada, no hay mal que cien años dure y no vas a echar por tierra todo el tratamiento por un día que bebas algo.
  • Si optas por no beber alcohol, fantástico, puedes preparar un cóctel sin alcohol con infusión de hibisco, hoja seca de stevia, menta, limón y cubitos de hielo. O simplemente beber agua, porque es lo que te apetece y punto, ¡Viva la personalidad!. Estoy segura que más de uno aplaudirá tu decisión.
  • Las cenas de empresa se merecen una publicación aparte, jajajjajaja. Probablemente se te pueda atragantar tanto la comida y la bebida como a tu compañero que tiene un estómago a prueba de bomba.Comenta tus intolerancias con la persona que se encarga de reservar la cena para que adapten tu menú. Aún así, no des por sentado que estará adaptado (siento ser negativa, pero la realidad es que hay tantas cenas/comidas esos días que suele haber muchos despistes) y si puedes, pásate un rato antes por el local (o llama por teléfono) para recordarlo.
  • Por último, es posible que simplemente cambiar de horarios, el estrés de las celebraciones, de las compras Navideñas, etc… Puedan hacer empeorar tus síntomas.Los problemas digestivos tienen una gran relación con el sistema nervioso y estas situaciones y cambios de hábitos pueden hacernos recaer. Si después de la cena te pones mal@, no te castigues por ello ni le des vueltas a la cabeza pensando que alimento se habrá colado. Te aseguro, por experiencia propia que,no vale la pena.
  • Para finalmente relativizar tu situación, lo cual te ayudará a sobrellevar una recaída (si finalmente ocurre), recuerda: Incluso los más duros de estómago, en estas fechas suelen empacharse, con dolores, hinchazón, etc…Es lo normal cuando dejamos nuestras rutinas tengas o no intolerancias y/o SIBO, simplemente pasarás unos días malos y no por ello significa que hayas retrocedido.

REMEDIOS PARA SOBRELLEVAR EL DÍA DESPUÉS SI FINALMENTE TE ENCUENTRAS MAL:

Si esto ocurre y te encuentras mal, hay algunos remedios que pueden ayudarte. Siempre hay que personalizar, no es igual las recomendaciones para una persona con IMO y tendencia al estreñimiento que los consejos a aplicar si tu caso es una prevalencia de SIBO Hidrogeno en cuyo caso, lo más seguro, es que te pases el día después en el baño. Aún así, hay algunos tips útiles de manera generalizada:

  • Un clásico: beber mucha agua. Os parecerá una tontería pero no hay mejor manera de detoxificar el organismo que beber mucha agua.
  • Infusiones: si te cuesta beber agua y además quieres incorporar una buena dosis de minerales (especialmente recomendable para recuperar electrolitos en caso de diarrea causada por una intolerancia), no lo dudes y prueba una infusión de te Kukicha. Olvidate de las bebidas energéticas ” para deportistas” llenas de azúcares y prueba esta infusión que a penas tiene teína. Yo lo infusiono 5 minutos en un cacito ( 1 Cucharada por 1 litro de agua) y lo dejo reposar otros 5 minutos antes de consumir.
  • Para regenerar las mucosas, combino la infusión de te Kukicha con un poquito de bebida de agua con kuzu (puedes también añadir algo de pasta de ciruela umeboshi, aunque en caso de SIBO Hidrógeno con principal síntoma diarrea lo desaconsejo). Disuelve 1 cucharadita de café en 1 vaso con agua fría, viertelo en un cacito y cuece a fuego a lento sin dejar de remover hasta que el líquido pase de blanco a transparente. Apaga el fuego, deja enfriar y consumelo a sorbitos.

Recuerda, todo llega y todo pasa, si algún día te encuentras mal, no pasa nada, volverás a tu día a día en dos semanas. ¿Significa esto que debes tirar por la borda todo y comer como si no hubiese un mañana? no, tampoco, soy detractora de las dietas y las restricciones, por eso, creo que lo mejor es intentar adaptar la situación a tus necesidades sabiendo que puedes disfrutar igualmente. Te aseguro que la familia y los amigos más cercanos acaban normalizando tu estilo de vida y poco a poco, “tus intolerancias” dejarán de ser un tema de conversación para romper el hielo al principio de la velada.

Ahhh!! por último, si has decidido que este año no te vas a comer las uvas de Fin de año, tranquil@!!! no da mala suerte!! Doy fe de ello!! me he pasado varios años comiendo media aceituna por Campanada (doce aceitunas de una tacada me parecía excesivo) y me ha ido bastante bien 😉

Si tienes alguna duda, puedes escribirme a cestadecolores@gmail.com o enviarme un mensaje privado a mi perfil de Instagram!! De momento, por aqui, te deseo unas Felices Fiestas!! Hasta la próxima publicación!!

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SIBO, Síndrome de ovarios poliquísticos y fertilidad https://www.cestadecolores.com/sibo-e-intolerancia-a-la-fructosa-sindrome-de-ovarios-poliquisiticos-y-fertilidad/ Fri, 01 Dec 2023 13:25:22 +0000 https://www.cestadecolores.com/?p=771 ¿Influye el SIBO e intolerancia a la fructosa en la fertilidad? Cuando tienes SOP o endometriosis y empiezas un tratamiento de fertilidad pero tu gine no tiene en cuenta tu salud global.

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¿Influye el SIBO e intolerancia a la fructosa en la fertilidad? Hace unos días hacía oficial a través de Instagram, mi recién estrenada maternidad. Me sigue costando creérmelo aunque el estado actual de mi suelo pélvico me lo recuerda. Sin embargo,me sigue pareciendo increíble después de tanto tiempo asumiendo que mi diagnóstico de Síndrome de ovarios poliquísticos (abreviado SOP) supondría un problema para mi fertilidad aún habiendo superado los problemas digestivos asociados .

Pero antes de contaros mi experiencia personal, quiero aclarar una duda que os surgirá a muchas:

¿Porque escribo sobre fertilidad si en la web comparto información sobre SIBO e intolerancia a la fructosa?

En primer lugar, porque este es mi espacio, escribo sobre lo que me da la gana y me parecía interesante hablar sobre mis últimos dos años en los que me he sometido a varios tratamientos de fertilidad. En segundo lugar, porque una gran parte de las mujeres que pasamos por dichos procesos padecemos de endometriosis o SOP y no debemos olvidar que están íntimamente relacionados con la salud digestiva: altos niveles de permeabilidad e inflamación, SIBO e intolerancia a la fructosa, lactosa, sorbitol, etc…Creo que es importante tenerlo muy presente, especialmente si decidimos someternos a una FIV (fecundación in vitro) o similar. Por último, a raíz de la felicitación de una chica que buscaba respuestas a sus intolerancias alimentarias y que textualmente me decía:

“…me anima que hayas podido quedarte embarazada, dicen que el SIBO y las intolerancias afectan a la fertilidad y yo estoy deseando ser madre…”

No hace falta ser una gurú de la salud para entender que la influencia de toda la sintomatología asociada a los problemas de salud digestiva como el SIBO e intolerancia a la fructosa, suponen un empeoramiento en la calidad de vida que hacen muy complicado siquiera plantearse un embarazo, tanto física como emocionalmente.

Sin embargo, en general, desde los centros especializados en tratamientos de fertilidad se le da poca importancia al estado de salud global y nos ofrecen tratamientos carísimos para “conseguir tu sueño” apelando a nuestras emociones más primitivas, sin antes solventar otros problemas de base que acabamos normalizando.

En mi caso particular, antes de volverme una frikie de la salud integrativa, pensaba que era la única mujer en el mundo incapaz de ser madre por mi “mala salud de hierro”, la llamo así porque, la paradoja era que, mientras los digestivos me decían que lo mío era “asunto menor”, que tenía que convivir con mi Síndrome de Intestino Irritable, blablabla… Como si esto no afectase a la posibilidad de hacer realidad un sueño tan natural como el de ser madre. Por otra parte, los ginecólogos me presionaban y recomendaban que me diera prisa porque me hacía mayor y por mi “condición” al tener SOP, tendría complicado quedarme embarazada. Era una situación muy frustrante, me sentía presionada para someterme cuanto antes a tratamiento, sin tener en cuenta mi estado de salud físico y mental, sin embargo mi intuición me decía que si mi cuerpo estaba “enfermo” a nivel digestivo/intestinal, tenía que haber alguna relación con mis reglas dolorosas y demás problemas hormonales. Así que no podía evitar preguntarme:

¿Lo mio es una tontería como dicen los digestivos o es algo serio que puede impedirme ser madre?

¿Mi cuerpo estaba preparado para atravesar un proceso tan brutal como un tratamiento de fertilidad y en caso de éxito un embarazo viviendo con diarrea crónica, distensión abdominal y cólicos, reglas dolorosas, dolores inexplicables,…?

Prefiero no aburriros con los detalles de mi caso particular. De manera muy resumida, tras recuperar salud digestiva y hormonal (de esto hablo en otras publicaciones de la web, sin olvidar que todos los pilares de la salud van de la mano) y encontrarme mejor física y emocionalmente, era el momento y me puse a tratamiento. Hubo varios intentos, no fue ni el primero ni el segundo y aunque el médico insistía en que mi edad suponía un problema ya que había pasado la barrera de los 35 años y debía empezar a plantearme la ovodonación yo insistía diciéndole que era ahora o nunca y que estaba mejor que nunca.

No pongo en duda algo tan demostrado como que la edad es un factor determinante en la caída drástica de la fertilidad femenina, lo que quiero decir es que en mi caso, difícilmente me sentiría capaz de pasar por un tratamiento hormonal tan duro a nivel físico y emocional como una FIV (fecundación in vitro) antes de mejorar mi estado físico y mental.

Recuperar salud y tener a mi bebe ha sido un largo proceso de años en los que he tenido que preguntarme muchas veces que es lo que realmente quería, dejarme guiar por el corazón y no tanto por lo que otros me decían y sobretodo aprender a renunciar, tanto a nivel laboral como personal. Este recorrido no ha supuesto únicamente someterme a un tratamiento y punto, ha requerido de un mayor compromiso consciente. No creo que tenga la clave del éxito, soy muy consciente de que he tenido mucha suerte, sin embargo, de no haber realizado cambios en mi vida con el objetivo de sanar, hubiese sido imposible conseguirlo.

Para entender la relación entre salud intestinal y hormonal de la que hablo, de manera muy resumida, publiqué un video en Youtube que explica, uno de los motivos por los que la disbiosis intestinal interfiere en cómo metabolizamos los estrógenos y porque las mujeres que sufrimos de SOP o endometriosis solemos tener problemas digestivos tales como SIBO e intolerancia a la fructosa:

Si quieres tener más información al respecto, te recomiendo encarecidamente que leas el libro de laraBriden “Cómo mejorar tu ciclo menstrual” , en mi opinión, una “must-have” para entender la salud femenina que deberían recomendar en los colegios e institutos a todas las mujeres adolescentes. Este conocimiento sobre nuestro cuerpo nos daría el poder para tomar las decisiones más adecuadas, evitando así muchos problemas de salud.

Espero que os haya gustado este artículo y sobretodo que os aporte información útil si te estás planteando empezar un proceso de fertilidad o simplemente tienes SOP o endometriosis y no entiendes porque entre los síntomas se suman un sinfín de problemas digestivos.

Ciao!! Hasta la próxima publicación. No olvides que, si quieres contarme tu historia o consultarme alguna duda puedes contactarme mandandome un mail a cestadecolores@gmail.com o a través de mensaje privado en mi perfil de Instagram cestadecolores.

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Reintroducción de alimentos ¿como afrontar esta fase tras una dieta restrictiva tipo Fodmap? https://www.cestadecolores.com/sibo-e-intolerancia-a-la-fructosa-reintroduccion-de-alimentos/ Thu, 23 Feb 2023 16:44:40 +0000 https://www.cestadecolores.com/?p=699 La mayor parte de los pacientes con Sibo e intolerancia a la fructosa que buscamos información sobre cómo reintroducir alimentos …

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La mayor parte de los pacientes con Sibo e intolerancia a la fructosa que buscamos información sobre cómo reintroducir alimentos hemos pasado antes por una fase restrictiva y nos encontramos perdidos al plantearnos afrontar la etapa de reintroducción. A continuación comparto algunas recomendaciones basadas en mi propia experiencia. Espero que os sirvan de orientación y apoyo.

Como explicaba en la publicación La dieta definitiva, cuando empecé con las restricciones tras el diagnóstico, la dieta FODMAP existía pero aún no era muy conocida en España. En mi caso hice un montón de dietas restrictivas: anticándidas, paleo, etc…No son iguales pero comparten similitudes y un objetivo común: eliminar alimentos que pueden producir fermentación e inflamación en el aparato digestivo.

Estas dietas restrictivas fueron una herramienta más del tratamiento, ayudando a reducir inflamación, permeabilidad y sintomatología pero en ningún caso me llevaron a la recuperación. Con el tiempo y tras mucho “ensayo/error” he podido entender que recuperar “flexibilidad digestiva” a través de la reintroducción era imprescindible para recuperarme, pero ¿Que quiero decir con esto?:

Al reintroducir alimentos a priori causantes de sintomatología por su gran capacidad fermentativa (frutas, verduras, hortalizas, legumbres,…En general alimentos prebióticos) doy de comer a mi maltrecha y poco diversa microbiota para que poco a poco sea más diversa y resiliente, en definitiva, más flexible.

Siempre hago el símil con un bosque dañado por una plaga. Quizás la solución pase por quemarlo para resurgir “literalmente de sus cenizas” pero ¿significa esto que, tras el incendio, el bosque y toda su diversidad se haya recuperado? absolutamente no, todavía queda el proceso más importante: regar, fertilizar y tratar ese terreno día a día para que vuelva a brotar la vida en todo su esplendor.

Pues lo mismo ocurre con nuestra microbiota tras un largo periodo de antibióticos, herbáceos y dietas restrictivas. Hay que alimentarla día a día para que pueda recuperar resiliencia y diversidad.

Llegados a este párrafo, si aún no has abandonado, espero haberte convencido para que, al menos, te plantees la reintroducción como parte fundamental del tratamiento. Aún así, como paciente que ha sufrido lo suyo con todo este proceso, reconozco que es una fase compleja, por muchos motivos, algunos de ellos son los siguientes:

MOTIVOS QUE HACEN DIFÍCIL INICIAR LA REINTRODUCCIÓN DE ALIMENTOS

  • Miedo a las recaídas: No os voy a engañar, en mi caso, con lo cronificados que estaban los síntomas he sufrido infinidad de recaídas durante la fase de reintroducción.No tiene porque ser tu caso, pero prefiero ser honesta y que lo tengas presente.
  • Miedo al retroceso: Cada recaída significaba volver a entrar en el bucle de pensamientos negativos relacionados con “volver a estar mal, volver a sufrir, posibilidad de empeorar,…”
  • Abandonar la Zona de confort: cuando pasas mucho tiempo en ” la restricción” y tu vida gira en torno a ella, a pesar de ser limitante, es sinónimo de control “sabes que comer esas tres cositas te funcionan ¿para qué arriesgar? “. Salir de esa zona de confort supone un gran paso y acojona.
  • Volver a confiar en tu cuerpo: Sufrir patologías intestinales e intolerancias alimentarias con su infinidad de síntomas acaba minando la relación con nuestro cuerpo. En mi caso, acabé pensando que había perdido el control sobre el. Dar el paso de la reintroducción supone volver a confiar en el y no es tarea fácil.
  • Falta de asesoramiento y acompañamiento: Continuamente decimos o nos dicen que las dietas y las reintroducciones se realicen acompañadas de un profesional pero la realidad es que llegados a este punto, si llevas mucho tiempo y has perdido la fe, es posible que te sientas perdido y desorientado, sin saber cómo hacerlo.

Después de exponer algunos de los motivos por los que creo que muchos nos quedamos estancados en la fase restrictiva y no damos el paso a la reintroducción, tengo que darte una buena noticia: si sufres de SIBO, disbiosis, malabsorción a la fructosa, SII,… da igual lo cronificados que sean tus síntomas, siempre hay margen de mejora.

Hay alimentos prebióticos como el hummus que son una bendición para nuestra salud intestinal pero que, en ocasiones, no son nada fácil reintroducir.

Así que ahora voy a compartir contigo lo que se que estás deseando escuchar, algunos consejos que creo son fundamentales para poder llevar a cabo la reintroducción.

CONSEJOS PARA LA REINTRODUCCIÓN DE ALIMENTOS

  • Preparación física: el estado físico es importante. Si llevas tiempo tratándote, has tenido cierta mejoría pero, sientes que te has estancado a pesar de lo mucho que te cuidas, es tu momento. Puedes plantearte dar el paso y empezar a reintroducir.
  • Preparación psicológica: la más importante, como te decía antes, esta fase es fundamental para avanzar pero tiene sus momentos ” jodidos” , siento ser tan clara pero es así, al menos lo fué en mi caso. Las recaídas hacen resurgir todos nuestros fantasmas. Para poder pasar por ellas, bajar al fondo del pozo y aún así resurgir nuevamente, es importante estar en “un buen momento psicológico”, sentirte fuerte. No quiero decir que no te puedas estar triste o deprimido, es normal si recaemos. Lo que quiero decir es que sabiendo que puedes llegar a estar mal, tengas la fuerza suficiente para atravesar estos momentos a pesar de los altibajos. Si no es así, date un tiempo y planteátelo más adelante.
  • Consejo de mentalización: igual a ti te parece una verdadera tontería, pero para mi fué fundamental, cuando pasamos por las recaídas es inevitable tener pensamientos negativos. Entonces empieza la rumiación ” …¿porque me pasa a esto a mi?…No voy a salir de esta…Siempre igual, cuando creo que voy a mejor zasca, el cuerpo me traiciona,…” . Seguro que a ti se te ocurren montones de pensamientos de este estilo que en algún momento han invadido tu mente. Mi consejo de abuela cebolleta es : recuerda que, todo lo que sube baja y no hay mal que cien años dure. Os parecerá una tontería pero no lo es, ayuda a comprender que ese mal momento no es el fin del mundo, pasará y vendrán momentos mejores.
  • Celebrar las batallas ganadas: cuando empecé a mejorar pero aún tenía síntomas, muchas veces me olvidaba de lo “malita que estaba al principio” y acababa desvalorando los pequeños logros conseguidos hasta que volvía a recaer. Es importante felicitarnos por esa pequeña mejoría, igual sigues teniendo hinchazón abdominal pero ya no te duele la espalda de manera crónica, celébralo y valoralo!!
  • Escoger tu entorno seguro: la reintroducción debe hacerse en un entorno seguro, de este modo, en el caso de que los síntomas aparezcan te sentirás a salvo. Yo solía hacerlo en casa para no temer el momento ¡Ohh dios mio donde esta el baño más cercano!
  • Escoger el día perfecto: en mi caso era el sábado, al trabajar por semana, este día sabía que estaba más relajada y podía permitirme no tener que ir a ningún sitio. Si trabajas a turnos, elige el día que más te convenga, puedes ir cambiándolo para adaptarlo a tus necesidades y compromisos personales.
  • Reintroducción uno a uno: no reintroduzcas varios alimentos a la vez, así podrás detectar si los síntomas (en caso de aparecer) son causados por uno u otro alimento.
  • Escoger el momento adecuado: elige un momento entre comidas, a media mañana o media tarde, así podrás detectar más fácilmente posibles síntomas, al contrario que si ingieres el alimento con otros a la comida o la cena.
  • Fases: empieza un día reintroduciendo un trocito pequeño “tamaño onza de chocolate”. Si te sienta bien, a la siguiente semana reintroduces un poquito más y finalmente si no ha habido sintomatología, a la tercera semana lo incluyes como nuevo ingrediente esta vez sí, combinado con la comida principal.
  • En caso de sintomatología: si sufres algún síntoma, no lo intentes de nuevo a la siguiente semana y opta por otro ingrediente. Deja pasar una temporada hasta volver a intentar reintroducirlo. En mi caso, los alimentos fermentados fué una cuestión de paciencia y un poco de cabezonería (por algo soy tauro).
  • No te exijas demasiado ni te culpes: aunque un alimento lo reintroduzcas y te siente bien, puede ser que otro día te genere sintomatología, no te hundas pensando que has recaído. Esto también es parte del proceso. El cuerpo no es el mismo cada día, incluso las personas con “digestiones infalibles” no siempre les sienta bien todo lo que comen, quizás el alimento en si ya lo toleras, pero ese día no te sentó bien por múltiples causas: a veces influye el momento del ciclo menstrual (sobre esto hay un libro muy interesante que os recomiendo en este enlace), has tenido un disgusto, estrés o simplemente el cuerpo aún esta recuperándose y tiene sus días.

Siempre creo que me dejo muchísimas cosas importantes en el tintero pero, a grandes rasgos, espero que esta publicación os ayude a perder el miedo a la reintroducción. Por supuesto, las dudas podéis enviármelas , la forma más eficaz, a través de mensaje directo a mi perfil de Instagram .

Mi esperanza es que volváis a poder disfrutar de un plato de cuchara con sus lentejas o sus garbanzos sin miedo a lo que pueda pasar después, porque mi cestadecolores está repleta de esos alimentos de la tierra que nos sanan pero a los que tanto miedo llegamos a coger tras largos periodos de trastornos intestinales, intolerancias alimentarias, etc…

Por supuesto, siempre recomiendo estar acompañados por un buen profesional que os guíe , os apoye y sobre todo os reafirme en todo este proceso cuando las fuerzas flaquean.

Un abrazo enorme!!

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Como me recuperé de SIBO e Intolerancia a la fructosa https://www.cestadecolores.com/como-me-recupere-de-sibo-e-intolerancia-a-la-fructosa-recuperacion/ https://www.cestadecolores.com/como-me-recupere-de-sibo-e-intolerancia-a-la-fructosa-recuperacion/#comments Tue, 06 Sep 2022 17:13:47 +0000 https://www.cestadecolores.com/?p=653 ¿Que hice para recuperarme? esta es la pregunta que soléis hacerme, a través de esta publicación os doy la respuesta contándoos mi experiencia personal.

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Desde que decidí compartir mi experiencia con la enfermedad a través del blog e Instagram cestadecolores he tenido la oportunidad de conocer muchas historias similares a la mía. Historias de personas que se preguntan por qué se encuentran tan mal y sin embargo el médico les dice que no tienen nada o en el mejor de los casos les diagnostica SIBO, Helicobacter pylori o Intolerancias alimentarias varias para ser tratadas únicamente con antibiótico y despachadas con un folio que contiene una lista de alimentos prohibidos y permitidos de la dieta de turno (ya sea dieta baja en fructosa, dieta FODMAP, etc…).

Muchas veces, este tratamiento es insuficiente y se producen recaídas, incluso empeoramientos de la sintomatología, así que la pregunta que más me soléis hacer cuando me contactáis es:

¿Qué hiciste para recuperarte?

No es una pregunta fácil de contestar, pero para eso estamos aquí, así que narrando mi vivencia personal espero podáis haceros una idea de como mis síntomas remitieron.

Para los que habéis leído como debuté en mi enfermedad en la publicación “Mi vida con SIBO” ya sabéis que acudí a diversos médicos pero no encontraron ningún indicador a través de las analíticas y distintas pruebas que diese explicación a mi sintomatología digestiva y extra digestiva. De este modo, hace ya más de 15 años me diagnosticaron colon irritable.

En aquel momento tenía una fe ciega en la medicina convencional y no se me pasó por la cabeza cuestionar ese diagnóstico aunque he de reconocer que me dejó un poco bloqueada “¿tenía que asumir ser una enferma crónica con una mala calidad de vida con 22 añitos? “

El tiempo pasó y los síntomas empeoraron hasta que llegó un fatídico día de 2015 en el que tras tener que dejarlo todo para irme a casa, a pesar de tener varios compromisos laborales, a causa de los síntomas incapacitantes después de haber comido un poco de caldo de pollo (a estas alturas me sentaba mal prácticamente todos los alimentos) me dije:

No puedo seguir así, he tocado fondo, tengo que proponerme poner solución a esta situación y coger las riendas de mi salud.

Recuerdo perfectamente este momento. Supuso un antes y un después. Empecé a investigar a través de internet y libros especializados. Encontré información sobre la Intolerancia a la fructosa y pensé ¿Por qué nadie me dijo nada de esto?

Fue entonces cuando tras solicitarlo específicamente, una doctora me hizo las pruebas de intolerancia a la fructosa y lactosa y me diagnosticó de SIBO e intolerancia a la fructosa, aunque no me dio ninguna solución y me despachó con la siguiente frase “eres joven, no comas cosas con fructosa y a ver que tal te va”. Por una parte estaba contenta: por fin mi sintomatología tenía explicación y no era solo “cosa de los nervios” pero a la vez me volví a sentir subestimada y desprotegida por la medicina convencional ya que a la doctora parecía importarle poco que no pudiese salir de casa sin miedo a tener que irme corriendo al baño de mi casa en cualquier momento.

Empecé a buscar respuestas a través de “otras alternativas” siempre basándome en información contrastada científicamente en base a: estudios que leía, libros especializados o artículos publicados en prensa escrita.

Durante esta etapa acudí a varios profesionales de la salud. Ya no eran médicos de la seguridad social ni del cuadro médico del seguro privado. Eran especialistas que por sus reseñas o publicaciones parecían poder dar con “lo que me pasaba”. Pero ninguno dio con la “pastilla o la dieta mágica” que esperaba :

Cada vez que iba a sus consultas (que solían ser bastante caras) tenía la esperanza ciega de dar con la solución a todos mis problemas de salud y cuando veía que no era así me sentía engañada.

Con la perspectiva que me da el tiempo he cambiado de opinión y creo que he aprendido mucho de todos ellos. Cada uno aportó su granito de arena para que poco a poco yo aprendiese a entender que me pasaba. No quiero aburriros contándoos todas las anécdotas de estas consultas, pero si reseñaros las más curiosas:

En 2016 acudí a una medico integrativa en mi localidad. Ella cambió la manera que tenía hasta entonces de entender la salud. Hizo que me plantease hasta que punto mi vida personal y laboral estaba afectándome. También me hablo de la importancia de una alimentación natural y descubrí que ciertas proteínas de los lácteos y algunas gramíneas (cereales como la avena o el trigo) podían afectar a mis intestinos.

Para llegar hasta aquí y sacar la foto perfecta

Primero hay que pasar por esto: subir, tropezar, volver a intentarlo,…

Comencé a cambiar hábitos poco saludables y aprendí que la recuperación no depende de hacer dieta unos meses, la salud se trabaja a través de un estilo de vida saludable. También asumí que no se cambia el estilo de vida de la noche a la mañana. En mi caso, tuvieron que pasar meses e incluso años:

Primero retiré ciertos alimentos inflamatorios ( procesados, azúcares,…) cuando me encontré con fuerzas intenté reducir el consumo de alcohol y tabaco, cambié los sábados de fiesta por rutas de senderismo los domingos o cita en un spa,…

Aún así, seguía teniendo hinchazón, digestiones pesadas, fatiga, dolores menstruales,….Estaba claro que no encajaban todas las piezas y seguí buscando respuestas.

Aprendí que las hormonas están detrás de muchos problemas de salud y descubrí que tenía Síndrome de Ovarios Poliquísticos (íntimamente relacionado con la disbiosis intestinal y problemas de candidiasis recurrentes, infecciones de orina, etc.).

Por entonces fui tratada por una famosa nutricionista ortomolecular, de la que guardo muy buen recuerdo. Sus citas no eran como las “típicas de médico” hablábamos de todo y me explicaba como ella interpretaba mis síntomas. Me enseñó que los síntomas son la manera que tiene nuestro cuerpo de comunicarse con nosotros. Con ella seguí durante bastante tiempo una dieta paleolítica acompañada de una amplia suplementación (antimicóticos, vitaminas, minerales…), retiré el gluten y otros muchos carbohidratos (tubérculos, cereales en general excepto trigo sarraceno, mijo o quinoa) y basé mi alimentación en verduras, grasas saludables y proteína animal.

Me entusiasmé al ver que mis dolores menstruales desaparecían y también los dolores de cabeza y espalda, pero aún así, aparecieron otros síntomas: muchísima ansiedad (mi cuerpo me pedía a gritos carbohidratos), mis síntomas digestivos habían mejorado pero no desaparecieron por completo, en cuanto me salía del guion, me ponía fatal. Tenía mucha fatiga, insomnio, nerviosismo y amenorrea hipotalámica ¡me pasé más de un año y medio sin regla!

Ahora lo veo claro, esta dieta tan estricta me ayudó a bajar la inflamación crónica y a sellar una tremenda permeabilidad intestinal pero sin embargo, supuso un déficit de calorías que me llevó a una amenorrea y posiblemente a una fatiga adrenal ( teniendo en cuenta también que en ese momento sufría además de muchísimo estrés laboral). Comencé a plantearme que quizás era el momento de recuperar la “normalidad” y no seguir por más tiempo pautas tan estrictas.

Después vinieron más experiencias con especialistas sobre celiaquía, histaminosis, etc… Aprendí cosas de todos ellos y fui integrando poco a poco en mi vida aprendizajes sobre estilo de vida que me ayudaron a conocerme mejor.

Finalmente decidí retirar el gluten (aunque no tuviese un diagnostico positivo de celiaquía entendí que mi cuerpo no lo toleraba) y poco a poco tras una larga fase de reintroducción, fui recuperando flexibilidad digestiva. Sentí que las piezas del puzle iban encajando. Esta fase fue especialmente dura porque supuso tener recaídas, recordar fantasmas del pasado, revivir el miedo a volver a estar como antes. Sin embargo, reintroducir alimentos a priori sanos, tales como legumbres, frutas o incluso fermentados (antes retirados por la sintomatología provocada por el SIBO e intolerancia a la fructosa pero básicos por tratarse de prebióticos y probióticos digestivos) fue una de las mejores decisiones de mi vida y poco a poco me ayudaron a sentirme mejor a todos los niveles.

Como veis mi experiencia personal no ha sido precisamente un camino fácil. Me dejo en el tintero otros cambios que me ayudaron y en los que aún sigo trabajando día a día : alejarme de relaciones personales tóxicas, aprender a decir no, no responsabilizarme de lo que no me corresponde, entender que para conseguir algo no es necesario sufrir o dejarse la piel, etc… Todo esto también son factores clave pero mejor los dejamos para otro día.

Estoy segura de que mucha gente se recupera de manera más rápida, es cierto que yo tenía síntomas muy cronificados y que el no acceso a redes sociales me impedía conocer a muchos especialistas muy formados que actualmente divulgan sobre estos problemas y que seguro pueden ayudarnos a recuperar la salud de manera más efectiva.

Esta es mi historia y aunque en esencia sigo siendo la misma persona a la que diagnosticaron de colon irritable hace más de 15 años, a nivel personal he crecido muchísimo y creo que este ha sido el proceso más transformador que he vivido en mis 38 años.

Espero con esta publicación que vosotros mismos podáis encontrar vuestro propio camino y sobretodo que no dejéis de intentarlo, entendiendo que en gran parte la salud depende de nuestras propias decisiones.

Un abrazo y recordad que comparto info sobre alimentación y salud también en mi Instagram cestadecolores.

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SII y Síndrome de activación mastocitaria https://www.cestadecolores.com/sii-sindrome-de-activacion-mastocitaria/ https://www.cestadecolores.com/sii-sindrome-de-activacion-mastocitaria/#comments Sat, 05 Mar 2022 10:02:14 +0000 https://cestadecolores.com/?p=530 ¿voy a dejar que mis mastocitos me hagan la puñeta? ¿SII y Síndrome de activación mastocitaria que es y que …

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¿voy a dejar que mis mastocitos me hagan la puñeta?

¿SII y Síndrome de activación mastocitaria que es y que relación guardan?

Nada puede salir mal, lo tengo todo controlado, el poder de lo que me pasa está en la mente, puedo conseguir lo que me proponga,… Esta muy de moda alentarnos y decirnos que podemos con todo, pero los que sufrimos de trastornos intestinales sabemos bien que esto depende del día que tengamos, esto es por el maldito diagnóstico de SII y Síndrome de activación mastocitaria.

Es increíble como nos montamos nuestras propias películas, nos imaginamos como será el futuro y planificamos todo en base a esa idea mental . La coña es que la vida te lleva por donde ella decide y finalmente nada sale como habíamos planeado. Imagino que te sentirás identificad@, todos tenemos aspiraciones y proyectos que llevar a cabo y eso está genial pero, ¿Qué pasa cuando fracasamos? o ¿Cuándo ni siquiera los llevamos a cabo porque la rutina no nos deja tiempo para intentarlo?

Normalmente hablo sobre alimentación, pero ¿Cómo influyen esas emociones negativas que aparecen cuando la realidad no es tan dulce como esperábamos?. Si soy honesta, aunque mis síntomas de SIBO, SII, etc.. han remitido, debo reconocer que cuando mis propósitos no se cumplen, sufro decepciones, las cosas se tuercen, etc… la dura realidad me pasa factura reflejándose en mi cuerpo: duermo peor, mis digestiones son peores, tengo menos energía, etc…

Muchas personas, alimentadas por la idea de recuperar su salud cuanto antes, hacen todo lo que su terapeuta les pauta: dieta super estricta, deporte diario, 15 minutos de sol y tres millones de suplementos al día , etc…Sin embargo, ¿Porqué a veces no mejoramos?

Hay muchas explicaciones posibles, la primera, asegurarnos un buen diagnóstico y tratamiento individualizado e integrativo, si esto se cumple y pasado el tiempo no hay mejoría puede ser que la influencia de las emociones negativas de las que te hablaba al principio nos estén boicoteando. Debemos tener en cuenta que en pleno tratamiento estamos más vulnerables a causa del miedo a empeorar, la culpabilidad por no hacer lo correcto o la frustración por sentir que nuestro cuerpo no responde como desearíamos.

Quizás esta teoría te parezca poco consistente, pero da la casualidad que, escuchando el último podcast de Soycomocomo y su entrevista a Xevi Verdaguer obtuve una respuesta fundamentada en la evidencia científica que puede dar una explicación. Por lo visto, existe una relación entre la hiperactivación de un tipo de célula inmunitaria presente en el intestino, los mastocitos y la hipersensibilidad visceral y alteraciones en la motilidad que se producen en pacientes con SII.

Vale, sé que estáis pensando que estoy pirada y que no encontráis la relación pero escuchad esto: por mucho que hagamos todo bien, seamos super escrupulosos siguiendo una u otra dieta, tomando los suplementos, etc… Cuando las cosas no salen como habíamos planeado, no nos dejamos llevar y no aceptamos las cosas tal y como vienen, esas emociones negativas serán el combustible perfecto para activar aún más estos mastocitos intestinales que, por causas multifactoriales, ya estaban hiperactivados (no digo que le pase a todo el mundo, pero puede ser una posibilidad), provocando una liberación exagerada de sustancias químicas como la histamina o citocinas causantes a su vez de: inflamación crónica de bajo grado, permeabilidad intestinal, etc… y en consecuencia, manifestándose a través de un sinfín de síntomas digestivos y extra digestivos (distensión abdominal, cólicos, dolores articulares, migraña, niebla mental, etc…).

Esta hiperactivación de mastocitos recibe el nombre de síndrome de activación mastocitaria, de momento está poco reconocido pero puede llegar a explicar porque, en mi caso, aunque el test del aliento salió “ligeramente positivo” a la intolerancia a la fructosa, sufriese tantísima sintomatología. Pero, ¿Porqué estas células inmunológicas presentes en los intestinos se han hiperactivado? pues yo no lo se, he leído sobre el tema y parece que hay un origen multifactorial: el estrés, infecciones, …

La pregunta del millón ahora es ¿ y si yo sufro eso como puedo solucionarlo? este síndrome está poco reconocido y difícilmente tu médico de cabecera se lo planteará como una posibilidad pero, nosotros como pacientes podemos hacer algunos deberes. La dietoterapia puede ayudar a rebajar la inflamación crónica de bajo grado que se produce, además debemos ser plenamente conscientes del peso que tienen esas emociones negativas de las que hablamos antes. Si somos conscientes de los efectos físicos que tienen en nuestro cuerpo cuando aparecen, será un buen comienzo.

Como dice mi profe de yoga: tenemos que tratar de soltar, dejarnos llevar y fluir… Se que es muy bonita la teoría pero en la práctica cuesta horrores aceptar la situación y dejarnos llevar, pero al menos, si sabemos reconocer esas emociones podremos darles una posibilidad a esos dichosos mastocitos y ver si se relajan un poco.

Espero que te haya gustado la publicación y si aún no has empezado a tratar tu trastorno intestinal a través de cambios en la alimentación, te recomiendo que eches un vistazo a esta publicación: LA DIETA DEFINITIVA puede ser un buen comienzo

Ciao 🙂

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SIBO e Intolerancia a la fructosa, La dieta definitiva https://www.cestadecolores.com/dieta-sibo-e-intolerancia-a-la-fructosa-dieta/ Sat, 11 Dec 2021 19:00:26 +0000 https://cestadecolores.com/?p=504 Si padeces trastornos digestivo/intestinales probablemente habrás vivido esta situación: peregrinaje por cientos de especialistas médicos, nutricionistas, pruebas y diagnósticos. Estos últimos acompañados, en el mejor de los casos, de un tratamiento a base de: dieta y suplementación (en el peor de los casos te dirán " todo está en tu cabeza, tienes que relajarte" y saldrás más confundido de lo que entraste a consulta).

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Si padeces SIBO e Intolerancia a la fructosa, probablemente habrás vivido esta situación: peregrinaje por cientos de especialistas médicos, nutricionistas, pruebas y diagnósticos. Estos últimos acompañados, en el mejor de los casos, de un tratamiento a base de: dieta y suplementación (en el peor de los casos te dirán “todo está en tu cabeza, tienes que relajarte” y saldrás más confundid@ de lo que entraste a consulta).

Respecto a la dieta, esta varia según la moda del momento y suele disponer de listas interminables de alimentos prohibidos o permitidos en las que la mayor confusión la generan alimentos de procedencia vegetal ricos en carbohidratos (patatas, cereales, legumbres y frutas) que suelen saltar de la columna de buenos a malos de la película en un santiamén sin tener muy claro porque.

Anticándidas, paleo, baja en histamina, baja en fructosa, fodmaps, cetogénica, carnívora, etc… sea la que sea que nos pautan, como pacientes experimentados y hartos de sufrir síntomas de todo tipo empezamos el tratamiento con mucha ilusión y esperando que sea la DIETA DEFINITIVA “la que me devuelva el yo de antes y así vivir despreocupado por si algo me sienta mal”.

Siento ser una aguafiestas pero esto nunca funciona, no existe la dieta definitiva.

Al principio puede que algunos síntomas desaparezcan pero mas pronto que tarde llegará el día en que empeoraremos porque: hemos salido a comer fuera, hemos tenido un mal día y comido de más por la ansiedad o simplemente porque sin explicación aparente algo nos sienta mal y hace que recaigamos. Es entonces cuando empezamos una relación peligrosa con la comida: acabamos obsesionándonos con la dieta, con lo que nos sienta mal o bien, con la búsqueda de ese alimento que no sabes cual es pero que te impide mejorar, con el miedo a reintroducir alimentos, etc… Y así, nunca mejor dicho “sin comerlo ni beberlo” a nuestro problema de SIBO e Intolerancia a la fructosa se acaba sumando una relación tóxica con la comida, íntimamente relacionada con una mala gestión de las emociones.

En mi caso personal, mi recuperación empezó cuando después de llevar una dieta muy restrictiva tipo paleo que había hecho desaparecer muchos de los desagradables síntomas intestinales, poco a poco entendí que no era la solución porque:

  • empeoró mi salud hormonal (mi regla desapareció ¡durante más de un año!, encima tenía muchísimo insomnio a la vez que pasaba los días peleando entre la ansiedad y el cansancio crónico).
  • redujo muchísimo la diversidad de mi microbiota (Solo me encontraba bien cuando comía esas cuatro cosas, si me salía de la lista rápidamente mi cuerpo me mandaba señales de socorro).
  • generó en mi una relación tóxica con ciertos alimentos, especialmente carbohidratos (me daba miedo probarlos y a la vez estos eran los más atractivos cuando me entraba la ansiedad por comer si tenía un mal día o mucho estrés).

Tras meditarlo con la almohada, decidí poco a poco relajar la dieta a ver que pasaba y empecé a:

  • reintroducir alimentos que había demonizado pero que “en teoría” (si estaba recuperada de la inflamación, permeabilidad y SIBO) eran sanos
  • disfrutar de cocinar
  • disfrutar del placer de comer sabiendo que la comida sana también es deliciosa

Así comencé a encontrar el equilibrio y las piezas del puzzle empezaron a encajar.

Reconozco que al principio de un tratamiento para una disbiosis, permeabilidad intestinal, SIBO e intolerancia a la fructosa,… debemos seguir una dieta terapéutica, en ocasiones bastante estricta, que reduzca inflamación y sintomatología. Pero siempre debemos tener presente que no será para siempre y que la única lista definitiva debe ser la siguiente:

  • NI DE COÑA, NO LOS QUIERO NI EN PINTURA, SU CONSUMO DEBE SER SUPER PUNTUAL:

Aquellos alimentos/ productos alimenticios inflamatorios que todos deberíamos desterrar (que suelen ser procesados/refinados ) tengamos o no patolgías o síndromes intestinales y digestivos.

  • NI FU NI FA: DEPENDIENDO DE LA PERSONA SI PUEDO PLANTEARME REINTRODUCIRLOS :

Aquellos alimentos que se pueden consumir siempre y cuando los toleres y sabiendo que deben ser de consumo esporádico.

  • OS QUIERO PERO AHORA MISMO ME HACÉIS DAÑO:

Aquellos alimentos que por el trastorno intestinal, la inflamación, permeabilidad, etc…No toleras al principio del tratamiento pero que sabes que realmente son buenos para tu salud y necesarios en tu recuperación total por tratarse de prebióticos y probióticos.

Respecto a estos últimos, mi experiencia personal me confirma que el hecho de que me sentasen mal en un momento de mi vida porque mi intestino estaba inflamado y mi microbiota alterada, no significa que para recuperarme los tuviese que apartar de mi vida para siempre, es más, irlos reintroduciendo ha sido la mejor decisión que he tomado en todo este largo proceso, ayudándome a realmente recuperar el equilibrio y la salud. Eso si, la reintroducción ha sido lenta y con alguna que otra recaída (especialmente con los fermentados), por eso el pilar de la gestión del estrés, la frustración y el autocuidado también debemos tenerlo muy presente para conseguir llegar a buen puerto ( pero este es otro temazo que mejor dejaremos por otro día).

Espero que este artículo sirva para arrojar algo de luz en tu camino y que te ayude a tomar las mejores decisiones para poder empezar tu también a recuperarte. Si quieres saber más sobre alimentación saludable, te recomiendo que eches un vistazo a la COMPRA CONSCIENTE.

Hasta la próxima,

Ciao 🙂

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Síndrome del Intestino Irritable, como tu Kryptonita puede convertirse en tu don https://www.cestadecolores.com/recuperarse-sindrome-del-intestino-irritable/ Tue, 16 Nov 2021 11:07:02 +0000 https://cestadecolores.com/?p=450 “No sabemos que pasó, estaba como una rosa y de un día para otro se ha puesto a morir”, seguro …

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“No sabemos que pasó, estaba como una rosa y de un día para otro se ha puesto a morir”, seguro que no es la primera vez que escuchas decir algo similar a tu prima cuando relata como enfermó la tía abuela Gertrudis. 😮

En temas de salud, parece que todo está en manos de la suerte y que nosotros poco o nada podemos hacer al respecto. ¿Qué pasa entonces cuando te diagnostican Síndrome del Intestino Irritable o de intolerancias alimentarias asociadas a este cuyas causas y origen son, al menos según el médico, desconocidos?

Pues que nos sentimos abandonados y no podemos entender como síntomas de lo más variopintos: dolores articulares, insomnio, irritabilidad, ansiedad, dolores de espalda, de cabeza, irregularidades menstruales, fatiga crónica, diarrea, estreñimiento, hinchazón abdominal y gases, perdida de pelo y uñas quebradizas, endometriosis, depresión,….están relacionados con el diagnóstico de Síndrome de Intestino Irritable pero todavía no hay ningún tratamiento que lo resuelva.

Yo acabé creyendo que debía ser la única persona en el mundo a la que le pasaba todo esto y que claramente tenía muy mala suerte o alguien me había maldecid@ con brujería.🧹🧙‍♀️🧙‍♂️

Sin embargo, ahora no pienso igual, no creo para nada que la salud sea una cuestión de suerte o velas para los santos y doy fe de que podemos hacer muchas cosas para revertir la situación. A continuación te lo explico:

  • Síndrome es el nombre que se da a un conjunto de síntomas cuando no hay una conexión clara entre la causa y el efecto desde un punto de vista médico. Que a día de hoy la medicina desconozca las causas de lo que te pasa no significa que no existan. Si no te dan soluciones plantéate cambiar de médico u otras opciones a través de profesionales con una visión más holística de la salud, como la medicina integrativa, la psiconeuroinmunología (PNI), dietistas/nutricionistas especializados en problemas digestivos, etc…
  • Si el diagnóstico que hemos recibido es un síndrome del que se desconocen las causas, este no tiene porque ser definitivo y si conseguimos dar con “nuestras causas personales” , siempre tendremos margen de mejora o remisión de síntomas.
  • Sabiendo que no es una enfermedad grave, podemos intentar ver el vaso medio lleno y entender los síntomas como un don de superhéroes (claro que todo don viene acompañado de su Kryptonita). Es difícil ver nuestros síntomas incapacitantes como una ventaja cuando estas hech@ una mierda literal pero, pensar así te ayudará a recuperarte. Los síntomas son la luz en la oscuridad, la manera que tiene tu cuerpo de comunicarse contigo y avisarte de que algo va mal antes de que sea demasiado tarde.
  • Recuperar la salud depende, en parte, de nuestro compromiso y de si estamos dispuestos a renunciar a todo aquello que nos enferma, ya sea: dejar el tabaco, el alcohol, adoptar otros hábitos alimentarios, cambiar de trabajo, alejarse de relaciones tóxicas, etc…. Debemos ser sinceros con nosotros mismos y reconocer hasta donde estamos dispuestos a cambiar nuestro estilo de vida, mas allá de poner velas a los santos o esperar que nos cure un nuevo fármaco mágico.

Seguro que no estarás de acuerdo en muchas cosas de las que planteo, lo sé, no tengo la verdad absoluta de nada. Mi propósito no es otro que el de compartir mi experiencia personal y todo lo que aprendí a lo largo de los años como paciente diagnosticada de Síndrome de Intestino Irritable, intolerancia a la fructosa, síndrome de ovarios poliquísticos, sensibilidad al gluten no celiaca, permeabilidad intestinal, disbiosis y SIBO y que tras un largo camino lleno de subidas y bajadas me encuentro en remisión de la mayoría de mis síntomas!!! 🙌

Por supuesto, si quieres añadir algo no dudes en hacerlo por aquí o a través de mi cuenta de Instagram. Y si estás deseoso de conocer más sobre Síndrome del Intestino Irritable, tienes que leer este artículo SII y Síndrome de activación mastocitaria

Ciao 😉

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SII SIBO e Intolerancia a la fructosa: platos sencillos y deliciosos https://www.cestadecolores.com/sii-sibo-e-intolerancia-a-la-fructosa-platos-sencillos/ Thu, 04 Nov 2021 12:07:47 +0000 https://cestadecolores.com/?p=439 Benjamín Lana hace una reflexión para XL Semanal sobre como en la era digital, una imagen impera por encima de …

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Benjamín Lana hace una reflexión para XL Semanal sobre como en la era digital, una imagen impera por encima de los sentidos del gusto y el olfato hasta en cocina. Esta importancia de “lo bonito” tiene mucha relación con la manera que nos alimentamos, especialmente si queremos recuperar la salud digestiva cuando sufrimos SII SIBO e Intolerancia a la fructosa.

A todos nos gustan las cosas bonitas pero, si algo aprendí cuando empecé a cambiar mis hábitos alimenticios con la intención de recuperar mi maltrecha salud digestiva es que:

Las comidas cuanto más sencillas y con menos ingredientes sientan mejor.

No importa que el plato sea feo por su sencillez, nuestro estómago no lo tendrá en cuenta. A continuación te contaré mi experiencia personal para que entiendas porque es importante esto si quieres empezar a recuperarte de SII SIBO e Intolerancia a la fructosa:

Yo tengo cierta tendencia a los excesos y así lo reflejaba mi cocina: salsas contundentes con harinas, chorros de vino por aquí, cerveza por allá, pastillas de caldo, etc… Todo tipo de mezclas imposibles, quizás, porque los ingredientes que empleaba no eran demasiado buenos y era la única manera de conseguir que el plato tuviese sabor.

Cuando mi salud empeoró y casi no podía comer de nada sin tener que salir corriendo a visitar a mi amigo íntimo el wáter, empecé a valorar la cocina de mi madre, únicamente algunos de sus platos eran tolerados por mi maltrecho intestino. ¿Cuál era su truco? Pues obviamente la sencillez, el uso de los alimentos justos y necesarios, eso sí, bien cocinados. Así mi cuerpo, aún estando afectado por una permeabilidad intestinal terrible y una disbiosis de aúpa que me provocaba malabsorción de la fructosa y sensibilidad a al gluten no celiaca, mi cuerpo no tenía que lidiar con un montón de agentes extraños que se colaban entre los enterocitos del intestino.

¿Y sabes qué? con esta vuelta a la sencillez me he dado cuenta que, hasta los 34 años no conocía el verdadero sabor de la mayoría de los alimentos porque, la cocina demasiado elaborada y los productos ultraprocesados habían adormecido mis papilas gustativas. Ahora disfruto mucho más de la comida, he reeducado mi paladar y puedo afirmar que no he probado carnes asadas más ricas y tiernas que las de mi madre, sin más truco que el largo tiempo de cocción, con AOVE, laurel, zanahoria y un poquito de cebolla rehogada, ¡sin chorrito de vino ni nada!. Seguro que este plato acompañado de unas acelgas no se hará viral en redes pero te ayudará a reconciliarte con tu microbiota y a sellar tu intestino.

Comer es un placer y si sufres de SII SIBO e Intolerancia a la fructosa no debes venirte a abajo pensando que has de renunciar a ello. Que tus platos sean sencillos y feos no significa que dejen de ser deliciosos, te prometo que gracias a ellos irás recuperando vitalidad y aprenderás a valorar los sabores como jamás lo habías hecho. ¿No te parece acojonante? Pues sí, te lo juro, no olvidaré jamás el sabor de mi segunda primera vez probando una pera o una simple manzana, después de meses de restricciones para recuperar la tolerancia a los alimentos ricos en fructosa, me caían las lágrimas, simplemente INCREIBLE!

¿Te animas a preparar algo feo y rico para comer? si tienes alguna idea, por favor, dímela y la compartimos y si quieres saber más sobre dieta y alimentación como parte fundamental del tratamiento de tus trastornos intestinales no dejes de visitar el artículo SIBO e Intolerancia a la fructosa, La dieta definitiva.

.-) Ciao

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Mi vida con SIBO https://www.cestadecolores.com/mi-vida-con-sibo/ Thu, 21 Oct 2021 18:20:55 +0000 https://cestadecolores.com/?p=424 SIBO: Capítulo 1_ Antes de conocerte Hoy tengo entrega de proyectos y mi maqueta no se mantiene como debería, los …

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SIBO: Capítulo 1_ Antes de conocerte

Hoy tengo entrega de proyectos y mi maqueta no se mantiene como debería, los planos tienen mejor pinta pero aún así los nervios están instalados en mi tripa, mi cuerpo me quiere decir algo pero yo no quiero escucharlo. Siempre que me siento insegura esa sensación desagradable aparece para recordarme que tal vez no valgo para esto.

Tras una semanita durmiendo más bien poco, con el pijama como uniforme de trabajo y sobreviviendo a base de café y tabaco, parece que por fin hoy podré desconectar un poco. ¿Cuál es el plan? obviamente, dormir la siesta, ducharme, elegir el modelito y cenar pizza acompañada de unas copas para acabar por ahí. Todo parece normal, simplemente una joven tratando de exprimir esa fugaz etapa de la vida.

Desde pequeña fui una niña sana y feliz. Me encantaría contar el cuento de la niña enferma que pasaba muchas horas leyendo en una cama de hospital, pero esa no es mi historia. Con la adolescencia llegaron las primeras “cositas” como yo las llamaba, pequeños toques de atención de mi cuerpo: primeras reglas dolorosas, infecciones recurrentes con su correspondiente toma de antibióticos y como no, los primeros contactos con la ansiedad que conlleva ser una chica adolescente que se autoexige demasiado.

¿Cuáles son los síntomas? ¿Cuándo aparecieron? estas son las dos preguntas del millón que tantas veces me han hecho en la consulta de los médicos durante estos últimos ¿quince años?. Respuesta, no hay un día fatídico en el que de repente aparece la enfermedad, ¿fueron esas Navidades de 2005 en las que tuviste que llamar a urgencias porque te revolvías de dolor en el suelo después de comer y beber lo mismo que el resto? ¿fue después de ese viaje de fin de carrera a Cuba en el que tomaste Fortasec para poder seguir de marcha y cortar la diarrea? ¿fue ese cumpleaños en el que tu estómago se hinchó tanto que hiciste coñas con tus compañeras de piso sobre un falso embarazo?

Mi cuerpo empezó a mandar señales de forma lenta hasta que se convirtieron en lo cotidiano. Por supuesto, recuerdo la lista interminable: dolores de espalda y articulaciones que pasan de ser casi imperceptibles a cronificarse, visitas al baño en los momentos más inapropiados, reglas dolorosas y temidas porque al mes siguiente sabes que será peor, hinchazón de estómago como si te hubieses comido un globo aerostático,… y lo peor de todo, el sufrimiento y la tristeza porque no entiendes lo que te pasa, porque has perdido la confianza en tu cuerpo, porque ya no sabes que significa estar bien y tienes miedo de que no te entiendan.

Tratas de seguir con tu vida como si no pasase nada, no quieres verlo, crees que será algo pasajero, te autoengañas diciéndote que quizás este último mes has estado muy estresada, empiezas a comer arroz con huevo cocido después de cada noche de copas, a hacer uso del ibuprofeno cada vez que te viene la regla o incluso un día antes por si acaso, te prometes que dejarás de fumar en los próximos tres meses,…La cuestión es seguir con tu vida como hasta ahora, te dices a ti misma que no pasa nada, que malos días tenemos todos y que mañana estarás mejor. Sin embargo, ya no habrá marcha atrás, pero claro, en ese momento no lo sabía.

En breves recibiría mi primera hostia en toda la cara, un diagnóstico de colon irritable (ahora más conocido por síndrome de intestino irritable o SII) de origen desconocido y que no tenía tratamiento pero que a la doctora debió parecerle más que suficiente porque, palabras textuales, “siendo tan joven no tenía mayor repercusión”.

Cuando echo la mirada hacia atrás me impresiono de como he evolucionado personalmente y como mi experiencia ha cambiado mi vida por completo. No es algo que eliges, no recibes un título que te acredita como profesional de nada, pero sin duda ha sido la experiencia que más ha transformado mi vida, por eso espero compartirla contigo para que sepas que si estás pasando también por esto no estas sol@.

Creo que por hoy es suficiente drama, así que aquí lo dejo por ahora. Si quieres empezar a entender como conseguí salir del bucle y empezar a recuperar mi salud, te recomiendo que visites este artículo SIBO e Intolerancia a la fructosa, La dieta definitva y si te gusta lo que publico y quieres saber más de mi estilo de vida, comparto un poco de todo en mi perfil de Instagram cestadecolores

😉 Ciao.

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COMPRA CONSCIENTE ¿Cuáles son los básicos de mi cesta de la compra? https://www.cestadecolores.com/compra-consciente-cuales-son-los-basicos-de-mi-cesta-de-la-compra/ Mon, 23 Aug 2021 08:04:12 +0000 https://cestadecolores.com/?p=387 Para llevar a la práctica la COMPRA CONSCIENTE es necesario tener ejemplos que nos inspiren, sobre todo al principio. A …

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Para llevar a la práctica la COMPRA CONSCIENTE es necesario tener ejemplos que nos inspiren, sobre todo al principio. A continuación comparto mi lista de alimentos imprescindibles. Recuerda que cada uno debe adaptar su lista a sus gustos, intolerancias, etc….

Cuando me dijeron que por mis problemas digestivos ya no podría volver a comer un montón de cosas que formaban parte de mi vida desde niña no me lo podía creer.

Encima sin una explicación convincente, lo mío era funcional, es decir, los médicos no tenían ni puñetera idea de porque ya no toleraba el gluten y la fructosa. Ahora doy gracias a ello porque al tener que afrontar mi realidad, descubrí mi gran pasión por el poder de los alimentos. El camino no ha sido sencillo, lo peor, me he sentido sola y bicho raro, especialmente cuando iba al super y, o bien no sabía que comprar, o no encontraba lo que buscaba.

Mi propósito es que no te sientas sol@ en tu camino y sea cual sea la razón por la que hayas decidido tomar las riendas de tu alimentación, espero poder acompañarte e inspirarte. Como todo en esta vida, empezar algo nuevo requiere de un extra de esfuerzo e inspiración y por ello, comparto contigo mi lista de imprescindibles.

👉 Empezaremos por los alimentos frescos, toma nota:

FRUTAS VERDURAS Y HORTALIZAS

🧄 Cebolla, ajo y zanahoria: forman la base del 90% de mis platos. Si es la temporada incluyo también puerros y cebolletas. Puede que no sean para ti si te han diagnosticado SIBO y has desarrollado una intolerancia a los compuestos azufrados, en ese caso sustitúyelos por hierbas aromáticas y especias para condimentar, serán la esencia del plato (Si buscas inspiración echa un vistazo a la web del chef Ottolenghi).

🥦 Crucíferas, hojas y tallos: las incluyo en todas las comidas y varío según la estación: brócoli, coliflor, coles de bruselas, repollo, kale, lombarda, espinacas, acelgas, rúcula, canónigos, lechuga, grelos, berros, cardo, endibia, borraja, apio, etc…(si tenemos problemas intestinales alguna puede sentar mal, busca tus alternativas, las crucíferas son maravillosas pero en caso de SIBO pueden ser mal toleradas). Adapta los platos para incluirlas en ellos o cuando no encajan empléalas como guarnición o entrante.

🍆 Otras verduras y hortalizas, según temporada voy variando porque mi cuerpo también me pide nutrientes diferentes: calabacín, calabaza, berenjenas, judías, guisantes, pimientos, alcachofas, tomates, espárragos, pepinos, etc… No me olvido de los tubérculos, los consumo con moderación por su alto contenido en hidratos: patata, boniato y yuca. Cuidado con las solanáceas porque pueden dar problemas inflamatorios (tomate, berenjena, patata y pimiento).

🍄 Setas y champiñones si es la temporada son geniales para hacer platos con un toque diferente y reforzar tu inmunidad.

🍎 Fruta de temporada: los frutos del bosque son siempre una buena elección por su bajo contenido en fructosa (arándanos, frambuesas, etc…). Elige las que más te gusten y mejor te sienten. En otoño me encanta la granada, en verano adoro la sandía pero sin abusar (ojo intolerantes a la fructosa) y la manzana siempre esta presente fresca o en compota para endulzar mis postres.

Como ves los alimentos de la huerta están muy presentes, me dan las vitaminas y minerales que necesito y a nivel intestinal me aportan la fibra fermentable que alimenta a mi microbiota, estos son los ya famosísimos alimentos prebióticos. Cuando empecé a tratar mi SIBO e Intolerancia a la fructosa no podía consumir muchos de ellos, la mayoría fermentan en el intestino y son causantes de muchos síntomas desagradables pero, tras bajar la inflamación, poco a poco, empecé a reintroducirlos con ayuda profesional y empecé a recuperar el equilibrio y flexibilidad digestiva.

PROTEÍNAS DE CALIDAD

Antes de decidir que proteínas incorporar en tu dieta recuerda el tercer mandamiento de la COMPRA CONSCIENTE. Por mis problemas de permeabilidad intestinal pasé un periodo en el que no toleraba las legumbres y mis fuentes de proteína eran básicamente de origen animal. Al irme recuperando fui incorporando mayor aporte de proteínas vegetales y reduciendo la ingesta de carne. Este gesto también ayudó a alimentar mi microbiota buena y aunque te parezca un sueño, ahora puedo comerme unas lentejas de cena sin remordimientos.

Si tienes problemas intestinales (SIBO, SII, intolerancias alimentarias, EII, etc….) es importante elegir las proteínas en función de tu situación de partida, así que si lo necesitas, primero acude a un profesional que te de las herramientas para primero sellar tu intestino (igual en esta fase debes priorizar la proteína animal) para luego pasar a una dieta más variada con aporte de proteínas vegetales que te ayudarán a recuperar tu salud digestiva.

👉 En mi caso, actualmente mi lista de la compra incluye:

🧆Legumbres: lentejas, garbanzos, alubias, azukis,…y pseudocereales (mijo, quinoa y trigo sarraceno). Me encantan en todas sus versiones, principalmente el garbanzo por su gran versatilidad ya que puedo elaborar un potaje, falafel, hummus, etc… Es un básico de mi cocina. También las consumo en su versión más procesada de vez en cuando: pasta (cada día más marcas disponen de la versión con harina de legumbres de tus macarrones favoritos) y sus harinas para hacer repostería, rebozados y pan.

🌰Semillas y frutos secos: varío y los voy combinando: chia, lino, calabaza, girasol, nueces, avellanas, almendras, etc… Me encantan para desayuno como topping de mi yogur de coco, pudding de chía o para dar un toque crujiente a una ensalada tostando antes las semillas en la sartén. Siempre al natural y sin sal ¡por supuesto! También me encantan en cremas, como el Tahín (crema de sésamo) es un chute de calcio y está riquísimo untado o como condimento.

🥚Huevos: con el código 0 o 1 (gallinas criadas en semilibertad o al menos camperas). Recuerda que lo que comen los animales nos lo comemos nosotros a través de su carne o sus derivados, así que elige proteínas animales de calidad.

🥩Carne: ahora priorizo el consumo de proteínas vegetales, ya no hay carne en todas mis comidas, así puedo priorizar calidad sobre cantidad (y elijo ecológico o si no me lo puedo permitir al menos compro cortes magros de carnes rojas de calidad y aves de corral).No siempre fue así, al principio de mi recuperación, la proteína que consumía era básicamente animal (carne y pescado) porque no toleraba las legumbres. Es importante personalizar la alimentación teniendo en cuenta el estado de nuestro intestino, si hay permeabilidad, debemos sellar y eso requerirá un mayor consumo de proteína animal y poco a poco reintroducir las legumbres según tolerancia.

🦞Pescados y mariscos: evito los grandes por el contenido en metales pesados y los de piscifactoría alimentados con piensos (si la lubina salvaje es súper cara elijo pescado del día de temporada como unos boquerones, caballa, gallo, etc.…).

🥛Lácteos: yo no consumo, pero si lo haces, ten en cuenta que los lácteos enteros son más completos nutricionalmente que los light porque incluyen vitamina A y D. Elígelos ecológicos y sin azúcares añadidos.

La tolerancia siempre será mayor con los derivados fermentados (yogur, quesos, kefir ) que con la leche, aunque si hay SIBO suele haber problemas en la degradación de la histamina por lo que tampoco te convienen. Probablemente si has comenzado a tratar tu SIBO e Intolerancias alimentarias te recomienden retirar los lácteos al completo, no solo por la lactosa, hay estudios que relacionan ciertas proteínas de la leche con procesos inflamatorios y autoinmunes.

No te preocupes, hay vida más allá de los lácteos y recuerda que siempre será mejor opción los derivados lácteos de cabra u oveja.

PRODUCTOS MÍNIMAMENTE PROCESADOS

👉 Ahora vamos con mi lista de productos mínimamente procesados. Serán el complemento perfecto a los alimentos frescos. Me facilitan la vida y le dan un toque de rock and roll a las comidas, para que alimentarte bien sea fácil y a la vez delicioso:

✅Conservas de: vegetales, legumbres, pescados y mariscos: Pueden salvarte la papeleta para una comida rápida, completa y barata. Elijo las que contengan el alimento base+agua+sal. Si no son ecológicas es posible que añadan al menos un antioxidante: E-300 (Ácido L-ascórbico o vitamina C) o bien E-330 (Ácido cítrico que se encuentra de forma natural en el limón); en ambos casos, si no se consumen en grandes cantidades son inofensivos así que no te compliques. Sin demonizar los aditivos, mejor reducir su exposición ya que ni siquiera las máximas autoridades encargadas de protegernos tienen claro la inocuidad de algunos de ellos (véase caso del E 171 del que incluso doctores en Bioquímica como J M Mulet nos aseguraba su inocuidad en su libro Comer sin miedo y ahora hay estudios que lo relacionan con riesgo de cáncer de colon). Respecto al envase, mejor en recipiente de vidrio para evitar sustancias tóxicas de los recubrimientos de las latas.

✅ Verduras, pescados y mariscos congelados: Sus valores nutricionales son iguales que en el producto fresco recién recolectado. Cuando ando justa de tiempo y no puedo tirar de frescos son la alternativa aunque pierda sabor y textura.

✅ Cacao puro en polvo o algarroba: en lugar del cacao a tope de azúcar del conejito es una buena alternativa junto con un toque de canela y jengibre.

✅ Café natural (si te afecta la cafeína como a mi, opta por la achicoria) e infusiones (el poder de las plantas está subestimado, que sean naturales no significa que sean inocuas, pregunta a alguien que sepa y elige infusiones de hierbas y especias que se adapten a ti). Yo adoro el te kukicha super alcalinizante y las infusiones de hibisco, jengibre y regaliz me ayudan a hacer la digestión y están buenísimas.

✅ Chocolate negro: cuanto más porcentaje de cacao mejor, es mi dulce sin culpa. Lo empleo también para hacer postres caseros. Inicia la transición partiendo de un chocolate negro 70% de cacao para ir aumentando el porcentaje de cacao mientras tu paladar se adapta poco a poco. Escucha a tu cuerpo, si hay disbiosis, el cacao puede generar síntomas por acumulación de histamina.

✅ Para endulzar: miel cruda, dátiles o crema de dátiles, azúcar de coco en pequeñas cantidades, compota de frutas (la de manzana es la más común, revisa que no contenga azúcar añadido) estas opciones aportan nutrientes, pero tienen un alto índice glucémico, además, algunos no se toleran bien por su alto contenido en fructosa. Es importante personalizar el uso de endulzantes. Otras opciones acalóricas sin fructosa son la estevia (mejor en hoja seca natural) y para elaborar postres de manera puntual eritrirol o xilitol (son polioles que pueden perjudicar la microbiota en grandes cantidades y en algunos casos producen sintomatología también). No olvides el mundo de sabores que aportan las especias: canela, vainilla,nuez moscada,… y otras opciones naturales como el boniato, la zanahoria, el plátano,…(Tienes miles de recetas en la red que emplean estos ingredientes como endulzantes naturales) yo misma en mi perfil de Instagram tengo algunas ideas.

✅ Aceites: Aceite de Oliva Virgen Extra primera presión en frío (conserva mejor sus propiedades). Para postres mejor el sabor neutro del aceite virgen extra de coco, la mantequilla clarificada «ghee» o cremas de frutos secos . Estos aceites son más caros que los refinados, pero por su densidad y la manera de cocinar (salteado/wok, plancha, horneado, vapor, guisado, en crudo, cocción lenta con Crockpot, etc…) las cantidades que uso son menores y dura mucho más. Para el intestino sin duda son un cambio decisivo si queremos reducir la inflamación producida por el uso de aceites vegetales poliinsaturados como el de girasol, no lo dudes, cambia el aceite ya.

✅ Bebidas vegetales: priorizo las de frutos secos aunque también me encanta la de cereales como el mijo de vez en cuando (no abuso de las de cereales por su alto índice glucémico) . La leche de coco en lata la utilizo para hacer postres caseros como sustitutivo de la nata de origen animal y para cocinar pollo al curry (revisa el listado de ingredientes para asegurarte que no incluyen azúcares añadidos y otros aditivos).

✅ Productos fermentados: además de los quesos y yogures existe un universo paralelo en esto de los fermentados: kefir, chucrut, kimchi, vinagre de umeboshi, kombucha, etc… Experimenta, no todos los toleramos, sobre todo si tienes muchos síntomas de SII, SIBO, etc…( yo he necesitado sanar mi intestino antes de poder empezar a consumirlos).Como sustitutivo de la venenosa pastilla de caldo puedes usar Miso (yo uso Hatcho miso porque no lleva gluten) condimentará rápidamente tus caldos (el paquete es caro pero dura muchísimo porque con una cucharadita es más que suficiente). También puedes optar por caldos de pollo naturales y/o darle rock and roll a tus sopas a través de las especias y verduras deshidratadas. Como bebida refrescante está la Kombucha, una bebida fermentada del te. Ten en cuenta que en esto de los fermentados los supermercados no están al día, así que mejor vete a una tienda especializada, herboristería o ecotienda.

✅ Cereales de desayuno y granolas: elije los que contengan cereal (avena, quinoa, etc..) y/o frutos secos, y/o frutas deshidratas, nada más. Confirma que no incluye azúcares añadidos ocultos: jarabe de maíz, dextrosa, sacarosa, etc…. Como hasta en su versión más saludable son un chute de hidratos con alto índice glucémico nunca consumo el cereal solo, lo convino con un aporte de proteína y grasas ( por ejemplo: tahini + yogur de coco+ nueces+ copos de quinoa hinchados). Si quieres ser un máster de los cereales y saber elegirlos te dejo el enlace a otro artículo en el que lo explico en detalle: por qué desayunar cereales no es una buena idea”

✅ Para condimentar: sal marina sin refinar, vinagre de manzana sin pasteurizar, vinagre de umeboshi, zumo de limón, hierbas culinarias (perejil, menta, albahaca,…), ajo, gomasio, ajo negro, mostaza de Dijon, compotas de fruta para los más dulzones y por supuesto todo tipo de especias. Mis comidas han alcanzado otra dimensión a través de las especias, eso sí, si tienes celiaquía o sensibilidad al gluten no celiaca recuerda comprobar que están certificadas libres de gluten, hay mucha contaminación cruzada. A nivel de SIBO, disbiosis, son super aconsejables porque muchas tienen poderes antimicóticos, antimicrobianos y harán su función en la limpieza de patógenos intestinales.

✅ Pasta: elijo las versiones con harina de legumbres (garbanzos, lentejas, guisantes,…) o de trigo sarraceno por su mayor contenido en proteínas en lugar de las de trigo, maíz o arroz. Y recuerda, que la clave al cocinar es hacer: verduras con pasta o arroz y no pasta con verduras!!

✅ Frutas desecadas, para aportar sabor y textura a tus yogures, porridge o postres caseros : dátiles, bayas, uvas, manzana, coco, plátano, etc…(comprueba que no añaden azúcares y atención al contenido en fructosa para aquellos que tengan diagnosticada intolerancia)

✅ Muy de vez en cuando, embutidos ibéricos: jamón, lomo, etc… y alguna chistorra o morcilla natural. Siempre reviso que no lleven aditivos o azúcares en sus ingredientes (aunque te parezca una locura, la presencia de azúcares en los embutidos es más habitual de lo que puedes imaginarte).

✅ Panes de masa madre sin aditivos: elaborados con cereales antiguos como el Kamut o la Espelta (si eres celiaco o intolerante al gluten elije los de trigo sarraceno y quinoa) cuando no tengo porque las panaderías especializadas no están muy a mano opto por tortitas de trigo sarraceno (evito las de arroz por su alto contenido en arsénico y las de maíz de manera ocasional y siempre ecológicas ya que la mayor parte del maíz procede de cultivos transgénicos). Si quieres saber más sobre el pan y como aprender a elegirlo bien no te puedes perder este artículo: “Las 3 cagadas del pan nuestro de cada día”

Pues esto es todo por ahora, espero que mi lista de imprescindibles te inspire para empezar a practicar tu COMPRA CONSCIENTE.

Posiblemente sea mucha información difícil de integrar en tu día a día de una sola vez. Lo importante es el camino, no te impongas introducir todos estos cambios de repente, yo misma llevo años modificando mi lista de la compra para llevar una alimentación saludable. Lo importante es que des pequeños pasitos y que estos pasen a formar parte de tu rutina. Disfruta del camino, tu cuerpo te lo agradecerá.

Por supuesto, recuerda que en mi página de Instagram comparto consejos en mi día a día, porque mi propósito es acompañarte y que no te sientas sol@.

Ciao 😉

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